¡La importancia de divertirse! O lo que es lo mismo ¡La importancia del enriquecimiento ambiental!

Como en FIEB sabemos que la diversión es un factor muy importante para tener una buena salud, desde hace más de un año se está llevando a cabo un Programa de Enriquecimiento Ambiental con los loros acogidos en el Santuario CITES, desarrollado casi en la totalidad por algunos de los alumnos en prácticas y voluntarios que acuden al Centro.

 Los loros son animales dotados de una gran inteligencia. Cuando se les somete a la cautividad pueden desarrollar comportamientos aberrantes como son las estereotipias (patrones de movimientos repetitivos sin ninguna finalidad), pueden caer en depresión por aburrimiento, son muy habituales los casos de picaje (se arrancan las plumas de manera continuada) e incluso pueden llegar a morir de tristeza.

La mayoría de loros que llegan al Centro lo hacen asustados, apáticos, estresados, depresivos y, por desgracia, un larguísimo etcetera.

Decididos a acabar con la sensación de tristeza y aburrimiento que nos transmitían, comenzamos a investigar los tipos de enriquecimientos que se usaban con los loros e innovar nosotros con algunos que se ajustaran a los recursos que teníamos en la Fundación. Después de mucho leer decidimos empezar con cosas sencillas (como rollos de papel que contenían pipas, ramas de bambú, helado de melón, papilla de plátano escondida en cajas, etc.) para ver su reacción. Estos enriquecimientos se pusieron una media de tres veces por semana, apuntándose el uso que le daban con una valoración del 0 al 2 para así potenciar aquellos enriquecimientos que tuviesen una mejor acogida y cambiar por otros aquellos que tuviesen un menor uso.

Al principio los animales se asustaban cuando se lo poníamos, huían y el que tenía estereotipias seguía con ellas. Era muy frustrante pero tardamos muy poco tiempo en ver los efectos positivos que tenía el enriquecimiento ambiental.

gema y laura loros

Al cabo de unas cuantas sesiones pudimos empezar a ver como las estereotipias iban disminuyendo (hasta desaparecer en muchos casos), los que estaban apáticos y los que huían al vernos comenzaron a dar señales de curiosidad, se empezaban a acercar e ¡incluso a jugar delante de nosotros!. Un caso concreto sería la agresividad que mostraba un macho de Cacatua Galah, la cual resultó ser aburrimiento, ya que sus comportamientos agresivos se redujeron de manera drástica al empezar con el enriquecimiento y, además, descubrimos que era el único capaz de resolver en pocos segundos algunas pruebas con “truco” que le poníamos.

Los enriquecimientos van variando en el tiempo para evitar que se aburran de ellos. En cada ronda de enriquecimientos que se hace se toman datos básicos y se analizan para, en un futuro, poder obtener resultados y contribuir con nuestra experiencia en la importancia que posee el enriquecimiento ambiental en los animales cautivos.

Finalmente añadir que empezó siendo una terapia para ellos, para intentar ayudarles lo máximo posible en ese difícil estilo de vida que conlleva la cautividad para un ave y acabó siendo una terapia para todos ya que, probablemente, ¡sea el momento más divertido del día!

Para muestra, un botón…

Redacción: Nazaret Ocaña(alumna y voluntaria en FIEB).

Edición de video: Rubén Plaza (alumno y voluntario en FIEB).

Gracias a todos los voluntarios que han colaborado de una u otra forma en este proyecto.

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